Introducción

Colombia es el tercer país más atacado en la región LATAM, después de Brasil y México. Recientemente, fue víctima de un ciberataque masivo que paralizó sitios críticos del gobierno, comprometió información confidencial e interrumpió servicios esenciales.

El ataque de ransomware iba dirigido a IFX Networks, un proveedor de servicios de Internet empleado por múltiples entidades gubernamentales colombianas, entre las cuales se encontraban el Ministerio de Salud y el Ministerio de Justicia, dejando como consecuencia, sus respectivos sitios webs inaccesibles.

El ataque afectó a más de 50 entidades gubernamentales y empresas privadas en Colombia, pero su impacto no se limitó a este país. Se estima que más de 762 empresas en LATAM conectadas a IFX Networks también fueron afectadas por el ciberataque, con consecuencias importantes en Argentina, Panamá y Chile. 

Esto demuestra lo rápido que puede propagarse un ataque a múltiples sistemas o entidades cuando un proveedor principal es atacado, resaltando la importancia de que los proveedores de servicios de Internet cumplan estrictas normas de seguridad y funcionamiento para proteger a sus clientes. De lo contrario, todos son vulnerables. 

¿Cómo podría haberse evitado este ciberataque?

La ciberseguridad en LATAM no ha avanzado al mismo ritmo de las amenazas digitales, lo que deja a la infraestructura digital de la región con muchas vulnerabilidades.

Más allá de imponer normas de ciberseguridad más estrictas en toda la región -no basta con que las apliquen entidades aisladas en el mundo interconectado de hoy– para poder prevenir efectivamente ataques, se necesita también la capacidad de aislarlos rápidamente cuando estos ocurren.

En este caso, la rapidez con la que el ataque a IFX Networks se propagó a tantos de sus usuarios es un indicio de que su arquitectura de red no estaba correctamente distribuida.

¿Qué significa esto?

Esto quiere decir que el gran número de clientes afectados en distintos países dependían de un mismo operador de red centralizado. Esto no debería suceder.

Una red correctamente distribuida debería contar con, al menos, un cortafuegos de aplicaciones web (WAF) y servidores individuales para grupos de clientes en diferentes países, lo que limitaría los efectos del ataque a los clientes de una región sin poner en riesgo a otros países. Aún así, este nivel de distribución y aislamiento de servidores sigue siendo insuficiente para proteger la infraestructura de la red.

Lo ideal es que los sistemas gubernamentales de un país no estén todos conectados al mismo operador de red o que dependan de un solo grupo de servidores. Así, si un hacker logra acceder al sistema operativo, no interrumpirá servicios críticos de todo el país ni habrían afectaciones a nivel nacional ni regional.

Sin embargo, la mayor falla en el caso de IFX Networks fue la falta de monitoreo proactivo de amenazas por parte del operador. En dado caso de que este monitoreo hubiese existido, el ataque hubiese sido detectado y contenido a tiempo antes de que este pudiera afectar a tantos usuarios.

En resumen, para evitar este tipo de ciberataque, las empresas y los proveedores de servicios de Internet en LATAM deben invertir en mejorar y proteger varias partes del sistema digital actual. Esto incluye la instalación de un WAF (Web Application Firewall), la implementación de una arquitectura de red Anycast y el acceso directo a datos de inteligencia sobre amenazas.

La importancia de WAF para la ciberseguridad

Contar con un cortafuegos de aplicaciones web (WAF) es esencial para garantizar la seguridad y disponibilidad de las aplicaciones web e infraestructura de red. El WAF proporciona:

Protección contra ciberataques: un WAF ayuda a proteger sus aplicaciones web frente a una amplia gama de ciberataques, como la inyección SQL, el scripting entre sitios (XSS), la falsificación de petición entre sitios (CSRF) y otras vulnerabilidades comunes de las aplicaciones web. Por otro lado, esto también ayuda a proteger su red de accesos no autorizados, intentos de intrusión y otras amenazas.

Seguridad de los datos: sus aplicaciones web y su infraestructura de red pueden contener datos confidenciales, como información de clientes, registros financieros y datos de propiedad. Una brecha puede provocar el robo o la exposición de los datos, con graves consecuencias. Los WAF pueden ayudar a evitar esto.

Disponibilidad y tiempo de actividad: el tiempo de inactividad puede ser costoso para las empresas. Los WAF pueden mitigar el riesgo de los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS) y otras actividades maliciosas que pueden provocar interrupciones del servicio, lo cual garantiza la disponibilidad y actividad de sus aplicaciones web y servicios de red.

Requisitos de conformidad: muchas industrias tienen requisitos de cumplimiento específicos (por ejemplo, GDPR, HIPAA, PCI DSS) que obligan a proteger los datos confidenciales. La implantación de WAF puede ayudarle a cumplir estos requisitos y evitar sanciones legales y económicas.

Mitigación de ataques de día cero: los WAF pueden configurarse para bloquear patrones de ataque conocidos, y algunos también pueden emplear análisis de comportamiento y detección de anomalías para proteger contra ataques desde el día cero.

Inspección y filtrado del tráfico: un WAF te permite inspeccionar y filtrar el tráfico de red, lo que resulta crucial para identificar y bloquear patrones de tráfico malicioso, malware e intrusiones en tiempo real.

Inteligencia sobre amenazas: muchos WAF incorporan feeds de inteligencia de amenazas que te mantienen informado sobre las últimas amenazas de seguridad y patrones de ataque, ayudando a identificar posibles amenazas antes de que puedan lanzar un ataque.

Escalabilidad:medida que crecen sus aplicaciones web y su infraestructura de red, la capacidad de ampliar sus medidas de seguridad es crucial. Los WAF pueden adaptarse a sus necesidades cambiantes.

Reducción de falsos positivos: estas medidas de seguridad están diseñadas para minimizar los falsos positivos, garantizando que el tráfico legítimo no se bloquee o dificulte por error.

Visibilidad de la seguridad: los WAF proporcionan visibilidad de tráfico y solicitudes de aplicaciones en su red, lo que puede ayudar en la supervisión, la respuesta a incidentes y el análisis posterior a incidentes. 

Sin embargo, un WAF solo forma una parte de una protección completa. Además de un WAF, una protección digital completa también debería incluir una infraestructura DNS robusta y resiliente.

La importancia de Anycast DNS para la ciberseguridad

Anycast DNS es una tecnología de red importante para mejorar la seguridad y resistencia de los servicios en línea por las siguientes razones:

Equilibrio de carga: le permite distribuir las consultas DNS a múltiples servidores geográficamente dispersos. Esta capacidad de equilibrio de carga garantiza que las peticiones DNS se distribuyan uniformemente, evitando que un solo servidor se vea desbordado por un ataque DDoS. Esto ayuda a mantener la disponibilidad de sus servicios DNS durante un ataque.

Mitigación de DDoS: Anycast DNS puede ayudar a absorber y mitigar los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS) mediante la difusión del tráfico de ataque a través de ltiples servidores DNS. El tráfico de ataque es absorbido por la infraestructura de red, impidiendo que llegue al servidor objetivo. Este es un aspecto crucial para proteger su infraestructura DNS y los servicios que dependen de ella.

Redundancia mejorada: ofrece mayor redundancia al tener múltiples instancias de servidores DNS en diferentes ubicaciones. Si un servidor o centro de datos deja de funcionar debido a un ataque o un problema técnico, Anycast dirige automáticamente las solicitudes DNS al servidor disponible y seguro s cercano. Esto garantiza la continuidad de los servicios de resolución DNS, evitando tiempos de inactividad.

Latencia reducida: dirige las consultas DNS al servidor DNS más cercano, lo que reduce la latencia de las consultas. Esto puede ser crucial para la seguridad, ya que minimiza el tiempo que tiene un atacante para interceptar, manipular o falsificar las respuestas DNS. Una resolución DNS más rápida ayuda a proteger contra varios ataques basados en DNS.

Bloqueo geográfico: puede configurarse para restringir el tráfico de regiones geográficas específicas, lo que puede ser útil para fines de seguridad. Por ejemplo, puede bloquear el tráfico procedente de regiones en las que se origina una parte significativa del tráfico malicioso.

Privacidad mejorada: al distribuir las consultas DNS entre varias ubicaciones, Anycast puede mejorar la privacidad de las solicitudes DNS. Esto hace que sea más difícil para los actores maliciosos controlar e interceptar el tráfico DNS.

Alcance mundial: Anycast DNS puede mejorar el alcance y el rendimiento de sus servicios DNS en todo el mundo. Ayuda a garantizar que los usuarios de diferentes regiones puedan acceder a sus servicios con baja latencia, lo que es especialmente importante para las empresas globales.

Gestión simplificada: simplifica la gestión de su infraestructura DNS. En lugar de ocuparse de una compleja red de servidores DNS, puede gestionar un número menor de nodos Anycast, lo que reduce la carga administrativa y los posibles riesgos de seguridad.

Fiabilidad mejoradaaumenta la fiabilidad de sus servicios DNS, disminuyendo la probabilidad de que los problemas de DNS interrumpan sus servicios en línea. Esta fiabilidad es crucial para mantener la seguridad y disponibilidad de sus aplicaciones y sitios web.

BásicamenteAnycast DNS es una importante herramienta de ciberseguridad porque mejora la resistencia, disponibilidad y seguridad de su infraestructura DNS. Ayuda a proteger contra ataques DDoS, mejora la redundancia, reduce la latencia y mejora la estabilidad general de su red y servicios en línea. La implementación de Anycast DNS es una de las mejores prácticas recomendadas para las organizaciones que buscan fortalecer su seguridad DNS.

La importancia de la inteligencia sobre amenazas para la ciberseguridad

Además de tener un WAF y contar con una infraestructura de servidores correctamente distribuida mediante Anycast DNS, la recopilación y el análisis de datos también son fundamentales para poder evitar que los ciberdelincuentes logren entrar en sus sistemas en primer lugar.

Conectar sus sistemas a las bases de datos de ciberamenazas más completas puede ayudar a identificar actividades sospechosas en tiempo real, así como a rastrear a los ciberdelincuentes.

Con un sistema de monitoreo, entre más intentos de ataque se produzcan, mejor y más discernibles serán sus datos, lo que le permitirá diseñar una estrategia de ciberseguridad proactiva que detecte, analice y mitigue las ciberamenazas a medida que se producen.

Además, al monitorear y registrar actividades sospechosas y dominios sospechosos en tiempo real también le complica mucho la vida a los ciberdelincuentes, que ahora estarán en el sistema y serán detectados inmediatamente si intentan llevar a cabo nuevos ataques.

Con los sistemas de seguridad y detección adecuados, un intento de ciberataque es una oportunidad para recopilar datos sobre los hackers. Entrarán pensando que van a apoderarse de sus sistemas o a robar datos, sin saber que se están exponiendo.

Este es el objetivo de la ciberseguridad:

Estar siempre un paso adelante de los hackers para poder controlar a los hackers y que ellos no puedan controlarte a ti.

Conclusión

Queda mucho por hacer para garantizar que Colombia y el resto de la región LATAM estén debidamente protegidos frente a las amenazas digitales.

Pero es muy claro donde se debe comenzar: hay que contar con un cortafuegos de aplicaciones web, un sistema Anycast DNS y un sistema de monitoreo efectivo.

Estas medidas son una parte clave de cualquier estrategia global de ciberseguridad y sin ellas, el crecimiento en LATAM será nuevamente víctima de muchas interrupciones y contratiempos por causa del crimen.

 

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